no disparen al mensajero

16 enero, 2012

Marcelo Pereira, editor del periódico uruguayo La diaria

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 “El principal problema de Uruguay es que todavía no ha decidido de qué manera se quiere insertar en el mundo de hoy”

Fue en 1983, en el ocaso de la dictadura que había empezado diez años antes, cuando Marcelo Pereira entró en el mundo del periodismo. Estuvo veinte años vinculado al semanario Brecha, uno de los más prestigiosos del país, fue editor en la agencia Inter Press y tertuliano de radio. Hasta este año ha impartido clases de periodismo político en la universidad ORT, y desde 2006, año de su fundación, es editor de La diaria.

¿Qué es lo que aún le sorprende de Uruguay?

Me sigue sorprendiendo continuamente. Por un lado, me sorprende lo lento que son los cambios en el país, aunque los haya habido; y por el otro, que a pesar de esta lentitud pasen cosas. Uruguay es un país muy pequeño, pero en determinadas áreas se logran resultados de calidad propios de un país grande.

¿Tiene ventajas ser pequeño?

Sí. Por ejemplo, la población indigente está contabilizada e identificada, y así se pueden solucionar muchos problemas.

¿Cómo definiría Uruguay?

Es un país que tiene algunas diferencias históricas con los países que lo rodean, aunque no tanto como se creyó alguna vez. Además, Uruguay es un país que ha logrado ciertos avances de convivencia y calidad, a pesar de que ahora se empiece a poner en duda.

¿De dónde viene y adónde va este país?

Viene de un largo periodo de crisis espiral, desde mediados del siglo XX. Esa crisis desembocó en una dictadura, y tras restablecerse la democracia, en 1985, volvieron los mismos partidos políticos de antes. El crecimiento es estable y paulatino, y ahora nos encontramos en un segundo mandato de izquierdas, encabezado por José Mujica.

¿Qué han conseguido los dos últimos gobiernos de izquierda?

Con perspectiva, creo que los dos gobiernos de izquierda no son tan distintos entre ellos. El primero, el de Tabaré Vázquez, coincidió con la crisis del 2001 y acometió las principales reformas que necesitaba el país, como por ejemplo trabajar con más trasparencia, retomar la negociación colectiva y atajar la pobreza. Y luego implementó otras medidas que no estaban en el programa, como el ambicioso plan educativo Ceibal, que permite que todos los alumnos del país tengan un ordenador portátil; una medida que ha tenido un impacto social muy fuerte.

¿Y qué ha incorporado el primer gobierno de ‘Pepe’ Mujica?

Él tiene una manera de relacionarse con los vecinos de la región diferente a la de Vázquez. Mientras Vázquez dejó unas relaciones maltrechas con Argentina, por ejemplo, Mujica está recomponiendo las relaciones diplomáticas. La gran pregunta es si en política interna el actual gobierno ha cambiado alguna cosa, y la respuesta es que no. Tal vez haya modificado algo la política de seguridad interna, con operaciones policiales más mediáticas.

¿Cuál es el principal problema que tiene ahora el país?

Actualmente existe la percepción social de que hay dos grandes problemas: uno, que el sistema educativo actual está entrando en crisis porque se está masificando, y el otro, que ha crecido el sentimiento de inseguridad. Cómo va a actuar el gobierno a partir de ahora no se sabe, ya que sus prioridades no son nada claras. Sin embargo, el principal problema real del país, bajo mi punto de vista, es que Uruguay todavía no ha decidido de qué manera se quiere insertar en el mundo de hoy; no se sabe aún qué sector queremos potenciar.

Hace poco comentaba que tras la última dictadura que sufrió el país volvió el mismo sistema de partidos tradicional. ¿Por qué se instauró un régimen autoritario en 1973?

Uruguay tenía una economía basada en la producción nacional, aprovechó bien las guerras europeas para exportar mucho, pero el modelo se agotó; se empobreció la clase media; creció el conflicto social; apareció una guerrilla (de la que Mujica fue miembro) y todos estos factores desencadenaron en una dictadura. El nuevo régimen, que gobernó el país durante doce años, impuso cambios económicos regresivos y pérdida de derechos sociales.

Tal y como pasó con sus vecinos argentinos, este episodio histórico es aún muy reciente…

Aunque los principales dirigentes de ésa época ya han sido juzgados, no se ha pasado página. Hace muy poco se han cambiado algunas cosas, como encausar algunos responsables de la dictadura, pero gran parte de la población cree que es mejor no reabrir los casos y prefiere terminar con la cuestión. La otra mitad cree necesario llevar a cabo todos los juicios para poder seguir adelante como país.

Hablemos de economía. ¿Qué sectores son el motor del país?

La agricultura y la ganadería siguen siendo los pilares de nuestra economía. Actualmente hay una bonanza para los países que exportan materias primas, como  nosotros. Pero Uruguay también es fuerte en otras áreas, como por ejemplo el software; somos grandes exportadores de productos informáticos.

La creación de una papelera en la costa uruguaya generó una fuerte crisis con Argentina. ¿Qué relación mantienen hoy?

Tenemos una relación indestructible. Uruguay, en una época, fue parte de Argentina, incluso se impulsaba desde aquí mismo. El héroe nacional de Uruguay, José Artigas, nunca quiso ser uruguayo, defendía una federación con Argentina. Eso provoca problemas de identidad, aunque ahora estamos celebrando los 200 años de la independencia de España. Los argentinos aprecian más a los uruguayos que nosotros a ellos, sobre todo a los porteños. Pero es normal, siempre le cae mejor el chico al grande que viceversa. Con Argentina tenemos rivalidades deportivas, portuarias etc pero hay una enorme penetración económica, cultural y mediática entre ambos países. Es una relación de amor y odio.

¿Y con Brasil?

Uruguay no compite con Brasil, sino con los estados sureños de Brasil. El crecimiento económico de Brasil se nota en que ahora tenemos muchos más turistas brasileños que antes y que, por ejemplo, nuestra cerveza nacional ha sido comprada por una compañía brasileña.

Marcelo Pereira conversando con un reportero en la redacción de La diaria

En cuanto a la iniciativa La diaria, ¿a quién se le ocurrió crear de cero un periódico en papel?

Al principio no teníamos ni inversor ni ningún respaldo. Nos preguntamos cuanto tiempo dedicaba la gente al día a leer la prensa, y acordamos que unos 20 minutos. Así que nos pusimos manos a la obra y diseñamos un periódico con identidad que se pudiera leer en ese tiempo. Creímos que había un público potencial joven, y por eso potenciamos los temas sociales o de medio ambiente, además de que tenemos una plantilla de trabajadores bastante joven también. Aún podemos crecer más y ganar nuevo público que ahora no compra periódicos.

¿Qué más diferencia La diaria de los otros periódicos?

Pues que somos un periódico de izquierdas y funcionamos como cooperativa en todos los sentidos. Queremos hacer periodismo y trabajar de una manera distinta a la tradicional, con una forma y contenido innovador.

¿Cuál es el panorama mediático en el país?

Existe el diario El País, anterior al que tienen en España,  que es conservador y líder de ventas. También hay el diario La República, con un discurso muy oficialista, de izquierdas, y sin gran rigor. Y finalmente, el tercer gran diario nacional es el Observador, con respaldo del Opus Dei.

¿Qué lectura nos recomienda para entender Uruguay?

Faltan lecturas que expliquen bien cómo es Uruguay ahora. Para entender bien lo que pasaba hasta los años ’60 es preciso leer a Carlos Real de Azúa. Sobre la dictadura hay relatos, pero no terminan de explicar bien lo que pasó. En cambio Mario Benedetti supo captar muy bien la idiosincrasia del país previo al golpe de Estado.

 

 A Marcelo Pereira se le puede seguir en:

La diaria

 

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10 diciembre, 2011

Raúl Cortés, delegado de la agencia EFE en Uruguay

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“La relación de Uruguay con Argentina es muy tanguera, muy apasionada, muy de rencillas”

Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Raúl Cortés siempre supo que quería ser corresponsal en el extranjero para un medio español. Antes de conseguirlo trabajó en Barcelona para una agencia de noticias deportivas y en la emisora RAC1. Vivió en Moscú, y desde que trabaja para la agencia de noticias EFE ha estado destinado en Perú, Bolivia y México, donde fue jefe de redacción. Desde hace dos años Cortés es el delegado de EFE en Montevideo.

¿Qué es lo que aún le sorprende de Uruguay?

Lo que aún me choca es la indigencia. Este país tiene un grave problema con la indigencia, a pesar de ser uno de los países más desarrollados de Latinoamérica, y eso tiene mucho que ver con la crisis que hubo aquí en 2002, contagiados por el corralito argentino. Mucha gente se quedó sin nada y apareció un sector marginal de población que es muy difícil de reintegrar en la sociedad.

¿Conocía en profundidad Uruguay antes de venir?

Conocía la relación que tiene con Argentina, país al que, muy a su pesar,  se parece en muchas cosas. También conocía elementos particulares, como escritores de la talla de Benedetti u Onetti, y la importancia que le dan al Carnaval. A parte de eso, creo que no sabía gran cosa del país, ya que es muy desconocido fuera de aquí.

¿Y qué relación tiene Uruguay con Argentina?

Es una relación tipo hermano mayor-hermano pequeño, con mucha vinculación, sobre todo económica. Por ejemplo, aquí se dice que cuando Argentina estornuda Uruguay agarra una pulmonía.

¿Aún depende tanto de Argentina?

Es una dependencia que están intentando minimizar, por ejemplo reduciendo las reservas de depósitos que tienen argentinos en bancos uruguayos. En Uruguay el turismo tiene un rol importante, y el mayor visitante siempre ha sido el argentino, Ahora, no obstante, empiezan a llegar brasileños. Es interesante ver cómo hordas de turistas brasileños compran productos de lujo en centros comerciales. Aun así, aquí hay todavía muchas inversiones argentinas en diferentes sectores, como el mobiliario.

A pesar de este historial, ¿cree que Uruguay se está empezando a independizar económicamente de Argentina gracias al crecimiento de Brasil?

En cierta manera sí, y te voy a poner algunos ejemplos. Brasil hace poco creó un arancel para evitar el crecimiento de la importación de vehículos que provenían sobre todo de Uruguay, donde hay varias plantas de ensamblaje de compañías chinas. Uruguay se quejó mucho por esta medida, y finalmente, tras muchas gestiones diplomáticas, se canceló. Por otro lado, descubrí preparando un reportaje sobre la exportación vinícola de Uruguay que un año tuvo una punta de crecimiento espectacular; eso fue debido a que empresas de vinos del sur de Brasil les compraron su producción en masa porque tuvieron un mal año. La importancia que se está dando a Brasil también se ve con los gestos políticos. Hace poco el presidente de Uruguay, José Mujica, visitó Rio Grande do Sul, el estado brasileño limítrofe con el país, y se hizo acompañar de varios ministros en una visita que fue casi de estado. Todos estos hechos son indicativos del papel que está adquiriendo Brasil.

Además de intensificar las relaciones con Brasil, el gobierno de Mujica está recomponiendo los puentes con Argentina, derruidos por su antecesor, Tabaré Vázquez…

Sí. Ha optado por tener una relación más cordial. Se solucionó el conflicto que tenían a causa de la papelera instalada en la frontera, gracias a una resolución del Tribunal de la Haya. La relación con Argentina es muy tanguera, es decir, muy apasionada, muy de rencillas. Aquí hay un sentimiento anti argentino bastante generalizado; creo que se debe a que mantienen una relación estilo David-Goliat.

Raúl Cortés trabajando en la oficina que EFE tiene en el centro de Montevideo

¿Se ha diversificado la economía uruguaya o sigue dependiendo en exceso en las exportaciones cárnicas?

Aún depende de este sector, esa es una asignatura pendiente. Sin embargo, cada vez hay más iniciativas empresariales diferentes, como la explotación de soja, la producción de software o la inversión en producción energética, como por ejemplo el hierro que extrayendo y exportando una empresa india a la China. Uruguay depende mucho de la recaudación de impuestos, por lo que rara vez puede rechazar inversiones extranjeras como éstas.

¿Qué cambios se han producido desde que hay gobiernos de izquierdas?

Ha habido cambios formales en el gobierno, pero menos de los esperados. Uruguay es un país muy conservador en general, y de hecho la izquierda tiene una concepción económica muy capitalista. En materia social se han introducido algunos cambios, pero no me queda muy claro que se hayan notado. Lo primero que tiene que hacer Mujica es reformar el Estado y reducir el número de funcionarios, que representan cerca del 20 % de la población activa. Y es que en Uruguay aún hay nepotismo. Hace poco se aprobó una ley que prohibía por primera vez en la historia reservar una cuota del 15% de las plazas para familiares de funcionarios. Si tuviera que destacar alguna iniciativa de los gobiernos de izquierda sería el ambicioso plan educativo Ceibal, que garantiza un portátil gratuito a todos los alumnos del país.

¿Y en qué se han diferenciado el gobierno de Tabaré Vázquez y el de Mujica?

Pues básicamente, como te comentaba antes, lo que ha hecho de diferente Mujica ha sido restablecer las buenas relaciones con Argentina.

El presidente Mujica fue ex líder de la guerrilla de los tupamaros, que lucharon contra la dictadura, y estuvo varios años encarcelado. ¿Se ha notado eso en su gobierno?

Menos de los que se esperaba. Algunos sectores de izquierda le piden que avance contra la impunidad de esos crímenes, en cambio él se ha mojado poco. Cuando asumió la presidencia le dijo al Ejército que ambos tenían ‘una mochila muy cargada’, pero que convenía mirar adelante y no atrás. Los grandes responsables de la dictadura ya han sido juzgados, pero todavía hay responsables que están libres. Los juicios a los responsables de la dictadura, sin embargo, no está en las conversaciones del día a día de la población, que tiene otras preocupaciones.

Uruguay parece, a simple vista, un país bastante contradictorio. Comentaba que es muy conservador en materia económica, pero ha sido siempre uno de los países latinoamericanos más progresistas, aprobando leyes en favor de la educación pública y laica (1877) o la ley del divorcio (1908)…

Eso se debe a que siempre ha habido un importante colectivo de intelectuales, aunque ahí va otra paradoja: el Opus Dei también tiene un fuerte poder aquí. Lo que sorprende de Uruguay es que la gente vive muy de puertas adentro, cuesta bastante de conocer. Aquí no todo es lo que parece, y eso creo que tiene que ver con la ascendencia gallega que tiene el país.

Aunque lleva ya lleva dos años residiendo en Uruguay, Cortés es más de café que de mate

¿Cuáles son los puntos fuertes del país  y cuáles los débiles?

El punto fuerte es la tozudez de la población. Ten en cuenta que es un país que ha conseguido sobrevivir a sus dos vecinos gigantes. Otra virtud es la gran cultura que tienen todas las capas de la población, aunque ahora se tiene miedo de perder los altos índices de alfabetización. Y destacaría también la unidad que existe en el país. Esta unidad es a su vez un peligro, porque creo que la están perdiendo poco a poco. El mayor punto débil es la falta de ambición, algo que siempre se le achaca al país. A los uruguayos ya les parece bien estar como están, pero creo que a veces deberían creerse un poco más.

Hablemos ahora de periodismo. ¿Cree que hay suficiente diversidad de medios?

Creo que para el tamaño que tiene ofrece una buena variedad mediática. Y fenómenos como La diaria demuestra que tiene un sector con buena salud. Además, aquí existen semanarios de análisis que ya no existen en otros países, como Búsqueda o Brecha.

¿Qué es lo que más interesa del país puertas afuera?

Lo que interesa, sobre todo en España, son las novedades que haya respecto a la dictadura y los derechos humanos. Es el tema que más repercusión tiene siempre. También son muy leídas las noticias que hablan de la relación que mantiene con Argentina, mientras que los temas nacionales no acostumbran a interesar mucho fuera. La figura del presidente, Mujica, también ha despertado gran interés, ya que quedan pocos políticos como él.

¿Qué lectura nos puede recomendar para entender Uruguay?

Aunque sea muy tópico, creo que Mario Benedetti fotografió muy bien cómo es Uruguay, la forma de vivir, la burocracia…Creo que actualmente faltan nuevos escritores de talento, así que recomendaría cualquier obra de él.

A Raúl Cortés se le puede seguir en:

Agencia EFE y en las noticias sobre Uruguay que publican los medios subscritos a EFE.

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