no disparen al mensajero

29 febrero, 2012

Entrevista a Robert Mur, corresponsal de La Vanguardia en Buenos Aires

Filed under: Argentina — nodisparenalmensajero @ 03:43
Tags: , , , ,

“Si Argentina no hubiera invadido las Malvinas ahora probablemente volverían a ser suyas”

Diplomado en biblioteconomía y periodismo, Robert Mur es el corresponsal de La Vanguardia en Sudamérica. Ha colaborado también con otros medios, como La Voz de Galicia o COM radio, y fue miembro fundador de la Agència Catalana de Notícies (ACN). En Chile, donde trabajó como corresponsal durante tres años, cubrió la muerte de Pinochet y el ascenso al poder de Michelle Bachelet, y todavía le sobró tiempo para fundar la Peña Oficial del Barça de Chile. Ya hace cinco años que Mur vive en Buenos Aires, desde donde informa de todo el que pasa en la región.

¿Qué es lo que aún le sorprende de Argentina?
Para ser corresponsal es básico que te sorprendan cosas. Cuando te dejan de sorprender quiere decir que o bien llevas muchos años o bien estás muy aburrido y ya no tienes ganas de buscar cosas que sorprendan. En general, lo que todavía me fascina de los países latinoamericanos es la capacidad que tienen para no dejar de sorprender. Yo empecé a vivir en Chile, donde vi cosas de realismo mágico. Es un continente que está en desarrollo muy rápido y convives con muchas realidades, desde pobreza a la riqueza más opulenta. Esta diferencia de nivel es lo que todavía me sorprende hoy.

Hace algunas semanas que se ha constituido la segunda legislatura de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con unos ministros más personales, puesto que durante la primera arrastraba muchos cargos del anterior gobierno, encabezado por su difunto marido Néstor Kirchner. ¿Qué cambios se esperan para esta legislatura?
Los ministros del riñón, denominados también los pingüinos por ser de la provincia de Santa Cruz, casa de los Kirchner, son los que vienen de la legislatura de Néstor. Cristina quizás cambiará secretarios, algunos de los cuales ostentan mucho poder, pero no ha cambiado a los ministros clave. Básicamente ha ascendido al ministro de Economía, Amador Boudou, a vicepresidente (el nuevo ministro de Economía será Hernán Lorenzino), y ha nombrado un nuevo ministro de gabinete, que será Abal Medina, un hombre joven cercano a los Kirchner y que representa la regeneración.

Rebobinamos un poco para poder entender el presente. ¿Cómo consiguió Néstor Kirchner sacar el país del pozo en que se encontraba el 2003 y cómo hace Cristina para mantener actualmente un crecimiento económico tan elevado?
Ahora se cumplen diez años del corralito, una consecuencia de la quiebra del sistema. Ménem, el presidente que había gobernado desde el 1989 al 1999 mantuvo una política neoliberal y malvendió las empresas nacionales…Se devaluó la moneda, cuando ficticiamente uno peso valía un dólar, y al devaluarse los ciudadanos vieron como sus ahorros pasaron a valer sólo un tercio. Esta situación se cambió primero diciendo al FMI que Argentina aplazaba el pago de su deuda, a pesar de que finalmente lo acabaron pagando antes de tiempo. Después, Néstor Kirchner y su ministro de Economía, Roberto Lavagna, dieron confianza a los empresarios, lo que falta ahora en Europa. Empezaron a crear industria propia y protegiendo el mercado nacional. Esta es una receta que cualquier país en crisis podría usar. En Europa no lo podemos hacer porque habría que desmontar la Unión Europea. Además, el crecimiento reciente de Argentina se debe también en buena parte a los altos precios de las materias primas que exporta el país en el mercado internacional.

¿El corralito fue una consecuencia de la política económica de Carlos Ménem?
Sí, seguramente. A Ménem lo votó la primera vez el 47% de los argentinos y cerca del 50% en su segundo mandato, pero ahora es difícil encontrar alguien que reconozca abiertamente que le apoyó. Deshizo una industria propia y no la sustituyó por nada. Además, se dependió en exceso de la producción agrícola, un sector que ahora está empujando de nuevo el crecimiento del país.

¿Las familias que perdieron dinero con el corralito han recuperado los ahorros?
Hay de todo. Hay gente que sacó dinero antes del corralito y que sí salvaron los ahorros. Se crearon unos bonos de deuda argentina a largo plazo que vencen ahora, pero muchos quisieron el dinero antes y perdieron por el camino.

¿Hay peligro de un nuevo corralito?
Ahora mismo no, es muy difícil. Todavía hay muchas reticencias con el sistema bancario, a pesar de que se está recuperando la confianza. Aquí la mayoría de la población tiene dinero en cajas de seguridad de los bancos y no en las cuentas. Hay listas de espera para poder conseguir una caja de seguridad en muchas oficinas bancarias, que además tiene un coste de unos 100 dólares mensuales. También hay mucha economía sumergida. En muchos restaurantes o comercios, por ejemplo, no aceptan tarjetas de crédito.

Robert Mur leyendo delante de La Casa Rosada

¿Cómo se posible que un país que lo tiene todo -población cualificada, territorio, recursos naturales etc- no acabe de progresar? ¿Se debe de todo a la clase política?
El 2001, con la crisis, el eslogan más repetido era ‘Que se vayan todos’. La población estaba harta de los políticos, un fenómeno que se ha empezado a ver en España con los Indignados. Los gobiernos en Argentina han acabado cayendo casi siempre en un cierto autoritarismo y la población ahora hace 10 años se dio cuenta que no hay recetas mágicas. Paradójicamente, el 2003 subió al poder Néstor Kirchner, un político que había apoyado a Ménem y con un largo recorrido sobre todo en su provincia de origen, Santa Cruz.

Argentina siempre se ha asociado a corrupción. ¿Hay tanta como se percibe desde el exterior?
Hace poco salió el resultado de un informe internacional sobre corrupción que situaba a Argentina entre los diez países más corruptos de América (el número 100 a nivel global). Pero no sólo hay corrupción en Argentina, también en España, por ejemplo. Aquí, en cambio, hay una corrupción muy básica, y es muy difícil que se juzgue un caso de corrupción que se ha producido durante un mismo mandato. Un ejemplo son los casos de corrupción que se produjeron durante el menemismo, que están aflorando apenas ahora.

Por el que he podido ver en pintadas en la calle y conversaciones con ciudadanos, parece que los Kirchner hayan vuelto la ilusión por la política a mucha gente, sobre todo a los más jóvenes. ¿Comparte este punto de vista?
En términos de cargos políticos no ha cambiado nada. Si miras quienes son los responsables en las provincias verás que cerca del 70% ya ocupaban estos lugares durante el menemismo, y no me refiero solo a gobernadores, sino también a senadores, diputados, alcaldes…

Formalmente quizás no ha habido un cambio, ¿pero es posible que los ciudadanos perciban que sí?
Esto son percepciones que no se pueden confirmar. Las encuestas dicen que la gente ha votado a Cristina Fernández de Kirchner porque parece que les puede garantizar la estabilidad económica y política, y también porque les recuerda a su difunto marido. No creo que haya una renovación de la clase política; me da la sensación que en ninguna parte, ni en Argentina ni en España, a los ciudadanos los importa quién gobierne, lo que quieren es que les solucione los problemas. Una de las claves de los kirchneristas es que son peronistas pero también kirchneristas, una renovación política. El peronismo de Kirchner es de la rama más progresista.

¿Qué progresos, aparte de la recuperación económica, han aportado los dos gobiernos de Kirchner?
El principal adelanto y que no genera discusión es la defensa de los Derechos Humanos. La mayoría de la población está agradecida que el gobierno haya permitido de nuevo los juicios a responsables de la dictadura militar. También reformó la Corte Suprema, y se ha avanzado mucho en políticas sociales, con iniciativas como la Asignación Universal por Hijo, ordenadores en las escuelas, la mejora del salario mínimo y las pensiones etc. Sin embargo, un político opositor te desmontaría todos estos adelantos; existe mucha controversia. Para ponerte un ejemplo: las Madres de Plaza de Mayo se han visto involucradas en un escándalo de corrupción en un caso en que el estado les encargó construir viviendas de protección oficial. El gerente se quedaba el dinero e incluso tenía un Ferrari. Por lo tanto, se han hecho cosas en el país y la gente con menos recursos ahora tiene más beneficios sociales, pero no todo son avances. Un contraste, no obstante, con la década de Ménem.

¿Ha habido mucha diferencia política entre el gobierno de Néstor Kirchner y el primero de Cristina Fernández de Kirchner?
Cristina dijo cuando asumió el gobierno -todavía vivía su marido- que Néstor y ella eran una ‘sociedad política’. No creo que haya habido diferencias entre un gobierno y el otro. Cuando murió Néstor, Cristina tuvo que demostrar que ella controlaba el poder. Fue un momento muy crítico, pero salió airosa.

En muchos anuncios de campaña aparece Cristina junto a Néstor. ¿Cree que se aprovecha políticamente de la muerte de su marido?
Néstor Kirchner está omnipresente. Para mí sí que se aprovecha, pero según los sondeos Cristina está en el gobierno primero por la bonanza económica y en un segundo término debido al recuerdo de Néstor. En el cien por ciento de los actos políticos que ha hecho Cristina habla de Néstor, pero nunca dice su nombre, se refiere a ‘Él’.

Varios pañuelos decoran el suelo de la céntrica Plaza de Mayo

¿Cuáles son los deberes que tiene sobre la mesa en esta segunda legislatura?
Aquí en Argentina es muy curioso porque los partidos van a las elecciones sin programa político específico, solo con propuestas muy generales. Ella, por ejemplo, ganó las últimas con la promesa de “profundizar el modelo”, pero esto es bastante ambiguo. El principal problema que tiene es la inflación. Ahora mismo hay más de un 20%, y se tienen que estabilizar urgentemente los precios.

Brasil está emergiendo como potencia mundial y representante de la región en el panorama internacional. ¿Cómo se ve desde Argentina el nuevo rol de supremacía que está adquiriendo el país vecino?

¿Y qué relación tiene Argentina con otros países limítrofes, como Chile o Uruguay?
Con Chile siempre existe un estira y afloja simbólico pero ahora no hay ningún conflicto. Hay más rivalidad con Uruguay que con Chile. Con Chile la rivalidad es histórica, en cambio con Uruguay todavía se arrastra el conflicto por la papelera.

Con quien no tenía buena relación Argentina es con el Reino Unido debido a un episodio histórico: la guerra de las Malvinas. ¿Todavía está presente en la calle que “las Malvinas son argentinas”?
Constantemente. A las cumbres internacionales a las que va la presidenta el tema de las Malvinas siempre está en todas las resoluciones finales, y tiene un consenso unánime en todos los países de América Latina. Chile, en un momento dado de la guerra apoyó al Reino Unido y esto se le tiene en cuenta, pero actualmente todos los presidentes chilenos también apoyan a Argentina. Si viajas por el país verás en cada ciudad calles con el nombre ‘Malvinas argentinas’.

¿Las relaciones diplomáticas y económicas entre Argentina y el Reino Unido se resienten aún hoy?
Realmente no hay un conflicto entre ambos países. Siempre sale el tema, a pesar de que el Reino Unido intenta aparcarlo, pero no hay enfrentamiento directo. Al gobierno argentino le conviene mantener un enemigo exterior, y además este es un conflicto que tiene un consenso máximo entre la población. Las islas aparecen a los mapas y se estudian desde pequeño, e incluso se da el tiempo que hace allá. Esto lo encuentro absurdo, puesto que la mayoría de los habitantes de las Malvinas son británicos. Antes de la guerra, los kelpers (habitantes de las Malvinas o islas Falkland, en inglés) venían a Buenos Aires al médico, la universidad, a comprar… y ahora van a Montevideo y a Santiago de Chile. Si Argentina no hubiera invadido las islas ahora probablemente se habría acabado la soberanía británica y serían argentinas. Será muy difícil que se resuelva con la actitud de reclamación constante por parte de Argentina, sobre todo porque no hay argentinos viviendo en las islas.

Y de un capítulo negro de la historia reciente del país pasamos a otro. Comentaba que Néstor Kirchner ha vuelto a traer a juicio a los responsables de la dictadura militar (1976-83) después de unos cuantos casos de amnistía durante el gobierno de Ménem. ¿Se ha finiquitado del todo el episodio de la dictadura militar?
Este es un tema complejo. Gracias a Néstor Kirchner se han podido juzgar a todos los que participaron, al nivel que fuera. Durante aquellos años aquí se persiguió sin sentido a gente simplemente porque su nombre aparecía en una libreta de un detenido. Se violaron los Derechos Humanos de manera flagrante y constante.

¿Por qué permitieron los militares la aparición del movimiento de Madres de Plaza de Mayo y qué papel juegan actualmente?
Al principio no se les permitió manifestarse; de hecho a una de las fundadoras la mataron. Aquella ejecución les dio más fuerza y recibieron un apoyo muy importante de la prensa internacional; las convirtieron en un emblema e intocables. El papel que jugaron fue muy importante porque mantuvieron la lucha, pero actualmente la entidad está desprestigiada puesto que se han politizado completamente. El apoyo en el gobierno de Kirchner ha ido demasiado lejos y ahora apoyan al gobierno en todo el que hace, no sólo en materia de Derechos Humanos. Las Abuelas de Plaza de Mayo, en cambio, se han sabido distanciar de la clase política y han sido más diplomáticas, aunque también apoyan a los Kirchner.

¿Qué tarea llevan a cabo, pues, actualmente?
Se presentan como acusación a los juicios, hacen de testigo etc. Pero el gran trabajo ahora lo hacen las Abuelas, que buscan nietos, es decir, hijos de sus hijos desaparecidos. Se calcula que hay unos 500 casos de nietos desaparecidos y se ha encontrado un centenar. En su sede tienen un archivo y allá los abuelos y familiares graban vídeos que se dan a los nietos cuando se encuentran, así pueden conocer la historia verdadera y su familia biológica. El discurso principal de las Abuelas es encontrar sus nietos, no hay un discurso tan político de fondo*.

Antes de acabar la entrevista me gustaría hablar de la situación mediática del país y de la confrontación entre el gobierno y el principal grupo, Clarín. ¿Por qué empezó este conflicto?
Clarín, como bien dices, es un grupo mediático pero no un monopolio, tal y cómo afirma el gobierno. Es un medio hegemónico como Prisa en España o el Grupo Godó en Cataluña. No se sabe exactamente qué pasó para que se rompiera la relación cordial que había entre Clarín y Néstor Kirchner. Dicen que el punto de inflexión es el posicionamiento del diario, el 2008, en la guerra del campo, en que Cristina Kirchner perdió la votación de incremento de impuestos al campo por el voto negativo del ex vicepresidente Cobos. Y se ha aprobado, a pesar de que todavía no es vigente, la Ley de Medios que complica las cosas a los grupos mediáticos como Clarín. Se ha llegado a una situación insostenible entre el medio y el gobierno nacional. Creo que un gobierno democrático tendría que aguantar estas críticas.

Dejando las polémicas de lado, ¿hay una buena oferta mediática en Argentina?
Aquí está todo muy politizado, la prensa incluida. Hay muy buenos periodistas, sobre todo en los grandes medios, y la oferta mediática es muy similar a la que podemos encontrar en España. En Argentina muchas veces el mismo periodista que propone un espacio aporta también la publicidad, y esta dinámica no favorece el periodismo objetivo e independiente.

¿Qué lectura nos puede recomendar para entender Argentina?
Para empezar a comprender el peronismo y pasarlo bien recomiendo leer ‘No habrá más pena ni olvido’, de Osvaldo Soriano. Y también recomiendo leer toda la obra de Tomás Eloy Martín. Son novelas, pero están basadas en la vida real. El peronismo se basa en un personaje que ya es un mito, así que primero se tiene que entender el mito para después entender el personaje.

A Robert Mur se le puede seguir en:

La Vanguardia
Bloc de La Vanguardia
Twitter: @robertmur

*Se estrenó recientemente en Argentina una película titulada ‘Verdades Verdaderas’ que precisamente explica el nacimiento y la tarea que lleva a cabo la asociación Abuelas de Plaza de Mayo.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: