no disparen al mensajero

22 mayo, 2012

Entrevista a Boris Miranda, periodista boliviano de Página 7

Filed under: Bolivia — nodisparenalmensajero @ 17:51
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“La incorporación oficial de los indígenas es un camino que ya no tiene retorno”

Empezó sus andaduras periodísticas en La Prensa, uno de los rotativos más importantes de La Paz. Allí, Boris Miranda estuvo trabajando durante más de dos años en la sección de Política, y luego saltó a Página 7, un diario de nueva creación. Actualmente escribe reportajes, hace investigaciones y participa en el suplemento político del domingo. Miranda ha tenido el privilegio de viajar por todo Bolivia gracias a su trabajo, y en su haber se haya, entre otros, el Premio Nacional de Periodismo de 2010 por un reportaje sobre la sequía en la zona amazónica.

¿Qué es lo que aún le sorprende de Bolivia?

Que nunca deja de sorprenderme. Por ejemplo, tras vivir en 2008 una etapa muy traumática de tensiones políticas y creyendo que con el nuevo y fuerte gobierno de Evo Morales no se vivirían episodios parecidos, nos encontramos con un conflicto dentro del mismo sector social que ahora gobierna el país. Aquí aún hoy surgen episodios que uno nunca se hubiera imaginado.

¿Pero Bolivia le sorprende sólo a nivel político o también a nivel social?

No sólo a nivel político. Este es un país que se ha armado a parches y atando soluciones a corto plazo, y por lo tanto nunca va a ser aburrido.

¿Cómo se puede explicar que Bolivia sea el país más rico de América en materias primas y sus habitantes se encuentren entre los más pobres?

Bolivia es un país que va de quimera en quimera: primero era la minería y la plata; luego el estaño; más tarde fueron los hidrocarburos y ahora el litio y potasio. Siempre tenemos alguna cosa con la que soñar. El problema es que nunca ha habido un proyecto serio de Estado con un horizonte claro, más bien hemos sido producto de las corrientes internacionales que se han ido imponiendo. Nunca se han atendido las características propias del Estado boliviano.

¿Existen hoy día los cimientos para crear un Estado serio?

Hay un horizonte. Parece que ahora se cumplen los requisitos para formar un Estado fuerte y acorde a las características propias del país. Sin embargo, nos encontramos en un proceso de crisis de identidad y el mismo Estado es un centro de debate y luchas internas en las que confluyen corrientes contradictorias. Pero gracias a la nueva Constitución de 2009 sí que existe un horizonte que antes se desconocía.

Parece pues que las luchas internas impiden que el país avance y el partidismo ahoga el proyecto nacional.

Claro. Incluso el propio partido de gobierno tiene facciones muy encontradas que no se terminan de poner de acuerdo, y lamentablemente tenemos unos liderazgos que no dan una ruta clara hacia donde avanzar. Más allá del liderazgo de Evo Morales no existen caminos definidos.

¿En qué ha mejorado estos últimos años el país?

Por ejemplo, en la incorporación oficial de los indígenas, un camino que ya no tiene retorno. Ha habido también otros logros sociales, como que un millón de personas hayan superado la brecha de la pobreza o el fortalecimiento de la clase media. A pesar de todo, la riqueza sigue estando muy concentrada y es una asignatura pendiente.

¿Ha empeorado en algo?

Sí. Lo primero que me viene a la mente es el narcotráfico. En algunas zonas empiezan a haber asesinatos selectivos, secuestros…ya hay poblaciones tomadas por el narcotráfico donde los pobladores están de acuerdo por el beneficio económico que supone para estos pueblos.

Es debe tener relación con que el gobierno de Morales echara del país a la DEA norteamericana…

La salida de la DEA ha tenido consecuencias negativas pero también positivas. Lo que sucede ahora se debe más al empoderamiento de los cocaleros, que han atraído a bandas. Sólo el año pasado se detuvieron a más de 3.000 extranjeros por delitos relacionados con el narcotráfico. Las principales redes latinoamericanas de narcotraficantes ya tienen presencia en Bolivia.

¿Esta sería la principal asignatura pendiente del país?

No. La gran asignatura pendiente sigue siendo mejorar la calidad de vida de la gente y redistribuir más y mejor la riqueza; generar trabajo. Sin embargo, no podemos cerrar los ojos con lo que está pasando con el narcotráfico.

¿Cómo valora la primera legislatura de Evo Morales (2006-09)?

Ha sido una etapa complicada ya que tenia que desmontar el viejo Estado. Durante estos años, su partido casi no ha tenido tiempo de gobernar, ya que dedicaba todo los esfuerzos a defenderse. El gobierno sufrió conspiraciones muy importantes para desestabilizar el proceso político y generar un mal ambiente en las Fuerzas Armadas, por ejemplo. Ese periodo acabó con una apoteósica victoria en 2009 que se tradujo en una aprobación de más del 60% y con el control de las dos cámaras legislativas.

El legado de Evo Morales, como mínimo más allá de las fronteras, pasará a la historia por haber incorporado a la sociedad las comunidades indígenas. ¿Qué más logros ha tenido el presidente que tal vez no hayan trascendido a la prensa internacional?

En su primer mandato Evo Morales cumplió con sus principales tareas recogidas en la ‘Agenda de Octubre’, que eran la nacionalización de los hidrocarburos y la refundación del país, finalizada con la aprobación de la Constitución del 2009. Esos cometidos los cumplió en la forma, pero ahora falta por ver que la nacionalización de los recursos dé sus frutos y que la nueva Constitución se ponga plenamente en vigencia y se apliquen los 411 artículos.

¿Se ha empezado a notar la redistribución de la riqueza gracias a la nacionalización de los hidrocarburos?

Sí que se nota. La renta petrolera ha generado que los presupuestos del Estado se disparen, y las provincias que generan el gas y el petróleo han cuadriplicado su presupuesto anual. Se han empezado a crear bonos para que los niños vayan a la escuela; bonos para las madres en etapa de lactancia; para la gente de la tercera edad etc. El sistema de redistribución, sin embargo, aún está pendiente.

¿Hay peligro de que se incremente la corrupción ahora que el gobierno manejará más recursos económicos?

En cierta manera, sí. En Bolivia, en los últimos años, se han creado nuevos ricos después de trabajar en el aparato estatal. Hay corrupción, reconocida por el propio gobierno. Según el último informe de transparencia internacional, la corrupción en Bolivia ha vuelto a crecer, y es porque una serie de escándalos han empezado a salir a la luz.

Miranda en la sede de Página 7. A sus pies, La Paz.

¿Cree que el gobierno ha perdido el talante dialogante con los sectores críticos de la población?

Todo el tiempo el gobierno hace valer su poder en las cámaras, y es muy recurrente el error de no escuchar ninguna protesta hasta que se les viene encima. Siempre pretenden deslegitimar cualquier movimiento y desautorizar a los dirigentes. Y eso no les está saliendo bien. Lo vimos cuando se manifestaron los indígenas, los discapacitados o los obreros. Primero deslegitiman pero acaban cediendo cuando la cosa se pone muy fea.

¿Qué popularidad tiene actualmente el presidente Evo Morales?

Ha caído a la mitad desde enero de 2010, cuando llegó a tener una aprobación del 70%. Es inocultable que el presidente ha perdido popularidad y el respaldo de su plataforma política, formada por obreros, cocaleros, campesinos, indígenas y mineros.

¿Cree que el presidente ha querido hacer demasiadas reformas y demasiado rápido?

Cuando llegó al poder su equipo planteó: o cambiamos las cosas poco a poco o lo cambiamos todo de golpe. Y eligieron la segunda opción y hacer una revolución. Creo que es como debía darse, era necesario desplazar al sector político que gobernó durante las últimas décadas. El país no estaba para seguir esperando.

¿Qué me dice de los grupos de la oposición?

El problema es que no tienen proyecto de país y han quedado fuera de juego con la aparición de nuevos protagonistas en la arena política como los movimientos sociales, que ahora son decisivos para aprobar las políticas. Creo que el que derrote a Evo Morales va a salir del propio MAS (partido de Morales).

Hablemos ahora del rol de Bolivia en la región. ¿Cuenta más que antes?

La sola llegada del presidente Evo Morales puso al país en el mapa. Se generaron cambios y conflictos que metieron al país en el escenario internacional. Bolivia tiene ahora mayor participación en los organismos internacionales, y aunque su eco no es decisivo, por ser una economía pequeña, se escucha más a Bolivia que antes, sin duda.

¿Cómo valora la relación que tiene con Brasil?

Este es un tema complicado. Brasil sostiene buena parte de las inversiones extranjeras que se hacen en el país. Hay muchos analistas que hablan de un sometimiento del proyecto de Estado de Bolivia hacia el proyecto geopolítico de Brasil, que quiere controlar la región y llegar al Pacífico. Brasil tiene demasiada fuerza, y ya existen indicios de que los mandatarios bolivianos se empiezan a someter a sus deseos, sirva como ejemplo la carretera del Tipni.

¿Y qué me dice de la buena sintonía que mantiene Evo Morales con Chávez , los hermanos Castro o Correa?

El eje que se ha conformado en Sudamérica me parece saludable, incluso la relación con Cuba ha traído cosas buenas para el país. Me parece positivo que se cree un bloque sólido. Sin embargo, las relaciones peligrosas y oscuras que tiene Bolivia con Irán o tenía con la Libia de Gadafi, son distintas.

¿Recuperará algún día Bolivia el acceso al pacífico que perdió en beneficio de Chile?

Con Chile este asunto siempre ha sido muy tramposo. Se han evaluado propuestas como un corredor o ceder un enclave a Bolivia, pero nunca ha habido ni estudios de viabilidad ni ningún documento por escrito. Todo esto ha obligado a Bolivia a presentar una demanda delante del tribunal de La Haya. Habrá que ver cómo termina todo.

A parte de esta relación tensa con Chile, parece que el país tenga buena relación con los demás países limítrofes.

Sí. Podemos decir que en vecindario no hay tensiones.

¿Y qué trato mantiene con España? Sin duda alguna aquí aún se tiene muy presente la etapa colonizadora, que tantos agravios dejó.

Existe recelo hacia lo español. Hay una educación que sataniza el proceso de colonización española así como el conflicto del Pacífico con Chile. Bolivia no es un país xenófobo hacia España, más allá de alguna susceptibilidad o actitud. A nivel estatal, la relación entre ambos países parece estable y cordial.

Muchos bolivianos fueron a España hace unos años en búsqueda de un futuro mejor. ¿La crisis económica española pude repercutir negativamente en la economía boliviana?

Se ha hecho una estimación de las remesas que se recibían procedentes de España y sólo han caído un 20%, según un estudio reciente. Lo que sí preocupa en Bolivia es la cada vez mayor restricción que existe en Europa para con los ciudadanos bolivianos que quieren viajar al viejo continente. Sigue existiendo gente que piensa que el futuro está en Europa.

¿En qué podría destacar económicamente en un futuro este país, a parte de exportando materias primas?

Tendría que afrontar de una vez un proceso privado de industrialización de la agricultura. Seguimos siendo el país bananero que exporta materia prima y luego importa el producto manufacturado más caro. La madera o el agua son recursos importantes que también tenemos. Además, creo que debería ordenar la situación del comercio informal, que maneja muchos millones que no se someten al fisco.

¿Cuál es el estado de salud del periodismo en Bolivia?

Actualmente atraviesa momento difícil, no sólo por el descredito general que tiene el periodismo a nivel global, si no porque tiene que rencontrarse con el país. Aquí nunca se escribió sobre indígenas o campesinos que decidían qué hacer con las subvenciones. Así que la nueva generación tiene que acostumbrarse a un nuevo universo de Bolivia, con nuevos actores y protagonistas. Más allá de esta adaptación, aquí no hay una oferta plural de calidad, y la independencia de los medios no deja de ser un sueño.

¿Se pueden llevar a cabo investigaciones periodísticas con seguridad?

El narcotráfico todavía no ha matado ningún periodista, pero siento que eso sucederá algún día. Sí ha habido, en cambio, muertes sospechosas a manos de clanes políticos. Bolivia aún está lejos de lo que sucede en países como México o Perú. Aquí no existen unidades de investigación ya que los periódicos tienen menos músculo financiero, y es un lujo que no se puede mantener.

¿Qué lectura nos puede recomendar para entender Bolivia?

Los libros imprescindibles para entender este país son ‘La formación de la conciencia nacional’ (René Zabaleta), los libros de historia de Rafael Puente, y sobre todo la Constitución de 2009, un texto clave para saber hacia dónde puede caminar Bolivia.

A Boris Miranda se le puede seguir en:

Twitter: @ivanbor

Diario Página 7

Pagina web personal: http://www.borismiranda.info

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17 abril, 2012

Entrevista a Álex Ayala, periodista español freelance radicado de Bolivia

Filed under: Bolivia — nodisparenalmensajero @ 02:18
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“El mayor enemigo del gobierno de Evo Morales es el propio gobierno”

 

Alex Ayala es vasco de nacimiento pero boliviano de corazón. Llegó al país andino pocos días antes del 11 de Setiembre de 2001 con una beca de El País bajo el brazo. Primero trabajó durante un lustro para el diario La Razón de Bolivia (perteneciente entonces al grupo Prisa), y posteriormente dirigió su dominical. Una vez agotada esta etapa, decidió mudarse al semanario Pulso, donde fue editor de periodismo narrativo por tres años. Finalmente, junto con un socio, crearon la publicación Pie Izquierdo, una revista de reportajes de investigación que a pesar de la buena acogida que tuvo apenas sobrevivió un año. Actualmente trabaja como freelance para diferentes medios de comunicación latinoamericanos y alguno europeo, y divide su tiempo entre sus elaboradas crónicas bolivianas y su familia. En 2008 ganó el Premio Nacional de Periodismo de Bolivia.

 

¿Qué es lo que aún le sorprende de Bolivia?

Con diez años aquí no hay cosas generalistas que me sorprendan mucho actualmente. Algo, sin embargo, aún me llama bastante la atención, y es que éste es un país que parece que camina siempre al borde del precipicio; siempre hay conflictos, bloqueos de caminos…a veces da la sensación de que va a estallar en pedazos. Obviamente, también me asombra el famoso realismo mágico, a flor de piel. En Bolivia siempre te encuentras con pequeñas historias increíbles.

¿Cómo acaba un chico de Vitoria (España) viviendo en La Paz y nacionalizándose boliviano?

En la universidad tenía muchos amigos sudamericanos, y mis mismos compañeros de clase sabían que acabaría viviendo en América Latina, una región que siempre me llamó mucho la atención por sus problemáticas e historia. El primer año con la beca pude conocer bastante el país, me gustó, y al ofrecerme hacer un contrato no me lo pensé. Aquí tenía muchas más posibilidades de desarrollarme profesionalmente que en España. Ahora me siento a gusto en Bolivia y extraño en España.

Después de recorrer varios países del cono sur, Bolivia es el primero donde he encontrado cierto recelo por proceder de España. ¿Aún está tan presente la época de la colonia?

Este es un país de mayoría indígena, casi un 70%, y con la llegada al gobierno de Evo Morales se ha creado un discurso de ‘ya basta de ser los humillados’, un mensaje que ha calado entre la gente. No sé si es animadversión hacia el gringo, pero sí que hay recelo hacia algunos extranjeros, y el modo de proceder de algunas empresas como Repsol no ha ayudado. Pero viviendo diez años aquí te puedo confirmar que no es la atmosfera general. La diferencia con los otros países sudamericanos es que la población indígena en Bolivia es mucho mayor.

Llegó a Bolivia antes de que Evo Morales alcanzara la presidencia. ¿Cree que esta nueva conciencia de pueblo se debe principalmente a la acción del gobierno de Morales?

Los aimaras siempre han tenido una visión muy recelosa del gringo. Con la llegada al poder de Evo, ese discurso se ha multiplicado, y se sienten con más legitimidad para opinar así. En los pueblos del altiplano sí hay cierto recelo con el extranjero en general, no sólo al español.

Y el autonomismo que existe en Santa Cruz, ¿lo es por sentimientos o por economía?

Más por cuestiones económicas que por políticas, aunque las dos cosas están un poco relacionadas. Actualmente, el movimiento autonomista está muy atenuado y no hay líder destacable que pueda poner en problemas al gobierno.

Teniendo en cuenta que en las ciudades mucha gente tiene familiares o conocidos que han ido a buscar trabajo a España, ¿qué opinión tienen de este país?

En las ciudades la percepción cambia, y esa visión negativa ya está muy atenuada entre la clase media media-alta. Y en los pueblos de la Amazonia pasa todo lo contrario que en el altiplano, tienen hasta cierta simpatía con el extranjero. Eso se debe, supongo, al cierto paralelismo con el clima. Con la gente del altiplano pasa un poco como con la zona norte española, los gallegos vascos o catalanes, que tenemos fama de cerrados pero una vez te han aceptado son muy cercanos.

¿Empiezan a volver bolivianos debido a la crisis de Europa?

De momento han vuelto sólo un 8% por ciento, según el embajador español en Bolivia. Y lo curioso es que las remesas que mandan se han mantenido estables.

¿Se han cambiado las tornas y son los españoles los que tal vez vienen a vivir ahora a Bolivia?

La mayoría de los que vienen se dedican a la cooperación internacional, son periodistas o empresarios que han decidido montar aquí su negocio, pero son una minoría comparado con los que van a otros países como Chile o Argentina.

¿Qué es lo que más le gusta de Bolivia?

Me gusta mucho la variedad de gentes, culturas y paisajes que hay en el país. De un extremo a otro te encuentras con realidades completamente distintas. Los pueblos y sus tradiciones son muy diferentes, una diversidad muy rica que para un periodista es un terreno más agradable de recorrer. Para mí, es un país que me da muchas cosas en ese sentido.

¿Hay alguna cosa que no soporte?

Si tuviera que decir algo malo de Bolivia diría que es muy informal. Si quedas con alguien siempre llega tarde; te tienes que acostumbrar también a lo malo. Es una cultura muy trabajadora pero al mismo tiempo tiene ese hándicap de informalidad. El tiempo aquí es un concepto abstracto, se estira como un chicle. Es algo muy arraigado a los latinoamericanos.

¿Cómo ha cambiado desde que vive aquí?

Bolivia ha cambiado mucho. Cuando llegué en el 2001 era muy inestable; hasta que entró Evo Morales vi en el poder cinco presidentes en cinco años. La llegada de Morales ha traído estabilidad a nivel gubernamental, por lo menos.

¿Y ha conseguido también estabilidad económica y social?

Su llegada ha coincidido con el aumento de los precios de las materias primas, y está consiguiendo los mejores resultados económicos en muchos años. Eso ha permitido que se reduzca mucho el porcentaje de bolivianos que viven por debajo del umbral de la pobreza.

¿A qué se debe ésa reducción de la pobreza: a los precios internacionales de las materias primas o a la redistribución de la riqueza?

A las dos cosas. A que se ha redistribuido mejor la riqueza y a que los precios de las materias primeras se pagan muy bien ahora en el mercado internacional. Además, el gobierno ha aumentado sus recursos nacionalizando los hidrocarburos, por ejemplo.

¿Evo Morales es el primer presidente boliviano que se toma en serio la redistribución de la riqueza?

Sus sucesores anteriores fueron muy corruptos, algunos de ellos dictadores. Lo que ha conseguido su gobierno es que la población indígena sea la protagonista y una redistribución más equitativa de los recursos. A pesar de todo, los dos últimos años han empezado a ser más conflictivos.

¿Se ha acabado el idilio que parecía que hubiera entre la población y Evo Morales?

Este país es muy difícil de gobernar porque hay realidades muy dispares; es muy difícil mantener contento a todo el mundo. El partido del gobierno ha caído en el error de abusar de su mayoría parlamentaria, y ha pasado de diálogo a la imposición.  Lleva ya un par de años de política de hechos consumados, y sólo empiezan a negociar cuando la pelota es muy grande.  Eso daña la credibilidad del gobierno. Aun con todo, todavía es un ejecutivo muy fuerte.

Ayala en el rincón de su casa donde ha colgado las fotografías de sus periodistas de referencia

Retrocedamos unos años. ¿Cómo consiguió llegar Evo Morales al poder?

Es curioso, porque cuando Evo Morales ganó su primer mandato, el mismo embajador de los EEUU ayudó a que Evo creciera en las encuestas, ya que lo calificó como el enemigo de Bolivia. Esas declaraciones desafortunadas exacerbaron a los bolivianos. A pesar de todo, en 2001 Evo ya era un personaje que estaba en ascenso como dirigente cocalero y diputado.

¿Cuál es la relación actual entre Bolivia y los EEUU?

No hay una relación estable. No es de hostilidad, pero sí de calma tensa. Actualmente no hay embajador norteamericano en La Paz, y de vez en cuando Evo sale con acusaciones contra los EEUU. Lo que más ha influido es la política antinarcóticos, ya que Morales echó a la DEA de Bolivia, una herramienta que usan los norteamericanos también para hacer espionaje.

¿Sigue habiendo corrupción gubernamental?

Continúa siendo uno de los más corruptos de América Latina, pero Evo sí ha hecho cosas que no habían hecho anteriores presidentes, como por ejemplo apartar a su mano derecha (Santos Ramírez) por verse implicado en un caso de corrupción. Si alguien de su entorno está manchado, lo aparta y deja que actúe la justicia. El problema de la corrupción no se ha solucionado porque está muy arraigado, está institucionalizado.

¿Cómo valora la cercana relación que mantiene Bolivia con Venezuela y Cuba?

No sé si está relación le favorece o perjudica, son las alianzas que un gobierno toma como país. Para un estado como Bolivia son muy importantes las relaciones con países de la región. Si Bolivia está distante de los EEUU no es por ése triángulo, sino por echar a la DEA de su territorio y la humillación que eso representa para la primera potencia mundial.

¿Qué cree que pasará con Bolivia en las próximas elecciones, en las que no se podrá presentar de nuevo Evo Morales?

El MAS (Movimiento al Socialismo) es aún un partido muy fuerce y ahora no tiene rival que le haga sombra. Obviamente, faltan bastantes años para los siguientes comicios, y por eso es muy difícil hacer pronósticos. La política es un circo con políticas de última hora. El mayor enemigo del gobierno actualmente es él mismo; si continúan con esa actitud de hechos consumados y prepotentes pueden perder apoyos.

Hablemos ahora de una reforma muy importante acometida en el 2009, la de la Constitución. ¿Por qué se modificó?

Porque era una constitución muy alejada del país. Con los cambios se constitucionalizaron muchas cosas que no estaban en ella, como la propiedad de los recursos naturales, derechos indígenas etc., y se hizo más inclusiva. La anterior era más de corte europeo y antigua, no calzaba tanto con la realidad que se vive aquí. La actual Carta Magna aún está en pañales; hay más cosas sobre el papel que tangibles, pero se está avanzando para que lo que está en el papel en unos años sea más palpable.

¿Cuál es el principal problema que tiene actualmente Bolivia?

Falta aún ambiente de diálogo entre gobierno y grupos sociales que están excluidos, entre gobierno y oposición…estamos siempre en un bucle y cada año hay una o dos grandes crisis. En lugar de administrar el país se pierde mucho tiempo en luchas, y eso hace que no se evolucione tanto como indican los índices económicos.

¿Y su principal potencial?

Es un país que si empieza a industrializar sus recursos naturales y deja de vender la materia prima en bruto tiene mucho ganado para conseguir ser uno de los motores de la región. Se está yendo hacia eso, per muy lentamente.

¿Qué opinión le merece el panorama mediático en Bolivia?

El mercado es muy pequeño en Bolivia, y eso es un hándicap. Al mismo tiempo, es un mercado muy virgen que te permiten iniciativas como Pie Izquierdo. La crítica que haría de los medios bolivianos es que son excesivamente politizados, más que en otros países. Hay poca información de cultura, pocas crónicas o reportajes. Hay poco periodismo para la gente, y todo para las altas esferas políticas y económicas. Creo que hay demasiado periodismo de declaraciones y poco de investigación; es muy extraño cuando un medio destapa un caso  de corrupción. No es de baja calidad, pero si encorsetado.

¿Se ve viviendo siempre en Bolivia?

De momento, sí. Mi mujer e hija son bolivianas. Es un lugar muy cómodo para viajar a otros países porque tiene muchas fronteras. Además, soy un enamorado de una ciudad como La Paz, fría como Vitoria. Es una ciudad increíble, rodeada de montañas, y tiene mucho magnetismo. O te enamora o la odias profundamente. Yo me he enamoré de ella muy fácilmente. A España no voy ni aunque me ofrezcan un buen puesto de trabajo; aquí soy muy libre trabajando.

¿Y cómo ve desde la distancia la situación por la que pasa España y Europa?

Sigo la información que llega de allí. La crisis es muy jodida y no creo que se solucione en un corto plazo; esto va para largo. Como todas las crisis, me imagino que será algo cíclico, no veo que  sea un callejón sin salida. Y lo veo con pena, por ser una situación muy deprimente. Aquí informan poco de lo que pasa allí. Bolivia es un país muy ombliguista en cuanto a la información.

¿De qué se siente muy orgulloso de haber escrito en Bolivia?

Siempre busco historias locales pero que tengan componentes que las hagan universales. Hay un perfil del que me siento bastante orgulloso, el que hice del sastre de Evo Morales. Él ha sido sastre de la mayoría de presidentes del país en los últimos 30 años. Fue una excusa para hablar de poder a través de algo tan puntual como los quehaceres del sastre.

¿Y sobre qué le gustaría escribir en Bolivia y todavía no lo ha hecho?

Hay mil cosas pendientes por escribir en Bolivia.

¿Qué lectura nos puede recomendar para entender Bolivia?

Acaba de salir una antología de crónicas bolivianas de la editorial El cuervo: ‘Bolivia a toda costa’. Reúne crónicas de periodistas y escritores diferentes. Lo bueno es que se habla de todo el país y son textos muy variopintos. Es una visión del país bastante actual.

 

A Álex Ayala se le puede seguir en:

alexayala.blogspot.com

Blog de WordPress.com.

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