no disparen al mensajero

7 noviembre, 2011

Juan Arias, corresponsal de El País en Brasil

Filed under: Brasil — nodisparenalmensajero @ 04:13
Tags: , , , , , , ,

“Brasil va a ser un gigante económico con unos pies muy frágiles en derechos humanos”

El primer entrevistado de este blog es un experimentado periodista vinculado a El País desde su creación. Juan Arias, ex sacerdote, estudió teología, psicología y filosofía en la Universidad de Roma. En la capital italiana inició su carrera periodística, primero en el desaparecido diario El Pueblo, más tarde en la sección cultural de la RAI, y finalmente como corresponsal de El País. Cubrió acontecimientos históricos, como el Concilio Vaticano II, y acompañó al Papa Juan Pablo II en más de cien viajes oficiales. Tras cerca de cuarenta años en Roma, Arias volvió a España, donde se encargó de la relación entre el periódico y las universidades, hizo de defensor del lector e impulsó y dirigió el suplemento Babelia. Desde hace doce años es corresponsal del rotativo del grupo Prisa en Brasil. A parte de su faceta periodística, Arias ha escrito varios libros que han sido traducidos en más de diez idiomas.

¿Tras doce años viviendo en Brasil, qué le sorprende aún de este país?

La vitalidad y la capacidad que tienen de esperanza a pesar de todas las dificultades, como son por ejemplo los doce millones de habitantes que viven en la miseria. Aun con todo, el 71% de la población está convencida que su situación va a mejorar; el contrario de lo que pasa en Europa. Esa actitud aún me sorprende. Además, no reniegan a la felicidad. La primera entrevista que hice fue a la actriz Fernanda Montenegro,  quien me dijo: “la diferencia fundamental con los europeos es que un brasileño nunca se avergonzará de mostrarte que está feliz. En cambio, un europeo no te lo reconocerá nunca”.

¿En qué ha cambiado Brasil en la última década?

Pues que ellos se sentían aislados del mundo y llevaban el peso de la violencia. De cara al exterior sólo contaban para la samba y el futbol, pero Lula consiguió poner al país en el candelero del mundo. Por un lado puso encima del tapete a los pobres, que estaban escondidos; de hecho, la mayoría no podía ni tener una cuenta en el banco. Y otra cosa positiva es el salto económico que ha dado el país en los últimos años. De repente, el mundo ha descubierto las posibilidades de Brasil y ellos han ganado en autoestima. La fuerza de este país son paradójicamente sus deficiencias: invertir en carreteras, puertos, escuelas etc. La clase pobre, que es la mayoría del país, ha entrado en el consumo. Hoy no hay familia que no tenga televisor.

¿Está preparado Brasil para organizar eventos como los Juegos Olímpicos o el Mundial de Futbol?

Ese es el reto. De momento las obras están atrasadas por culpa de la corrupción, un hecho que ha costado la dimisión del ministro de Deportes. Rio ha tomado el modelo de Barcelona y la movilización que se hizo de los barceloneses en el ’92. Las olimpiadas transformaran la ciudad, pero aún no se sabe si llegarán a tiempo.

¿Crece la clase media, pero se polariza económicamente la sociedad?

Las desigualdades siguen siendo enormes, pero aquí ven que hay una parte de la sociedad que está mejorando, así que notan que también les va a tocar a ellos, por eso se esfuerzan en mejorar socialmente y se olvidan de las desigualdades.

¿Hasta qué punto es una utopía su capacidad de mejora?

Para llegar al nivel europeo de democracia, conciencia de los derechos humanos, calidad de vida o cultura necesitan veinte o treinta años. Sin embargo, hay que pensar que Brasil salía de ser un país del tercer mundo y ahora está en el engranaje de las grandes potencias. Europa debe aprender de Brasil a tener esperanza y confianza. Va a ser un gigante económico con unos pies muy frágiles en derechos humanos, desigualdades…

Juan Arias en su casa de Saquarema, cerca de Río de Janeiro

¿La clase política es el principal problema de Brasil?

Sí, ya que el sistema es aún caciquil y eso lleva a la corrupción y la violencia. Hace falta urgentemente una reforma política. Hasta el presidente del Senado, uno de los mayores caciques del país, reconoce que sus nietos no van a aceptar esta manera de hacer política.

Sin embargo, parece que no existe aún una generación de políticos valientes que rechacen beneficiarse con la corrupción…

Es cierto, no la hay. Creo que la actual presidenta, Dilma Rousseff, tiene esa conciencia, pero para poder gobernar necesita el apoyo de doce partidos que le dan su apoyo a cambio de ministerios y parte del pastel. Lo que está haciendo es limpiar y poner gente de su confianza no dominada por el partido, pero no se sabe cuánto es el margen de maniobra que tendrá. A parte de la corrupción, que la hay también en países desarrollados, en Brasil hay una total impunidad con los corruptos; jamás un político va a ir a la cárcel o devolver el dinero que ha robado.

¿Quién puede cambiar esa dinámica?

La conciencia social, que se consigue con una mayor educación. Actualmente, el 50% de los escolares de tercer curso de elemental no saben leer ni escribir y el 75% de la población brasileña apenas sabe escribir su nombre y leer un titular de un periódico. Ése es un problema gravísimo. En los últimos años han conseguido meter a todos los niños en las escuelas con el programa Bolsa Escuela, pero los recursos en las escuelas son inexistentes. No se prepara bien a los profesores para que puedan enseñar. Ahora las familias ya entienden que mejor que una Bolsa Familia lo mejor es que se eduque a sus hijos y que estudien. Hoy se destina un 4% en Educación, mientras los expertos creen que se necesitaría invertir el 10%. Sin embargo, el gobierno distribuye millones de los libros gratis, y ahora va a mandar a 100.000 estudiantes brasileños a estudiar a las mejores universidades del mundo, como hacen los chinos, y eso tendrá un retorno en un futuro. Lula, en cambio, presumía de haber llegado a presidente sin haber estudiado ni hablar idiomas. No hay ninguna foto de él con un libro en la mano.

¿El éxito aplastante de Lula recae precisamente en que el pueblo se identificaba plenamente con él?

Él tuvo inteligencia de político: dejó enriquecerse a la banca y la bolsa y benefició a los pobres. La que más ha sufrido es la clase media, que ahora intenta recuperar Dilma con su lucha contra la corrupción. Lula tiene un gran carisma, sabe hablar el lenguaje de bar, hace los mismos errores que el ciudadano de a pie…en Brasil, el pobre es de Lula.

¿Cree que podrá convencer Dilma a la clase media sin perder el apoyo de los pobres y las clases altas?

Mientras esté Lula los pobres están asegurados. Es muy difícil que Dilma se aleje de Lula. Actualmente se está diferenciando, pero hay que recordar que Dilma fue escogida por él mismo. La eligió porque no es una mujer histórica en el partido, es más bien una buena gestora, así que le sería más fácil volver a presentarse a él en las próximas elecciones. Lula sigue actuando como presidente. El problema es saber qué va a pasar si Dilma lo hace bien, se afirma y quiere mantenerse en el poder. Hay quien asegura que Lula le va a crear problemas, como incentivar huelgas, para desgastarla y volver él al poder.

¿No hay una oposición viable al gobierno actual?

Lula aniquiló la oposición. La única esperanza es el partido de Cardoso, pero el problema es que están divididos. Hoy son los medios de comunicación quien hacen de oposición, los que han forzado, por ejemplo, la dimisión de cinco ministros por causas de corrupción, y eso, en democracia,  no debería ser así.

Uno de los libros más célebres de Arias es 'Jesús, ese gran desconocido'

¿Cuál es el estado de salud de los medios de comunicación en Brasil?

Bueno. Hay calidad, grandes periodistas que no han permitido que se haga ningún recorte en la libertad de prensa. Hay muchos medios de comunicación prestigiosos y hay total libertad para informar de lo que pasa en el país, gracias al respaldo de la población.

¿Y por qué la sociedad civil defiende a capa y espada la libertad de expresión y no tiene fuerzas para luchar contra la corrupción?

Porque como hay un clima de una cierta euforia económica y de mejora la población no se preocupa. Tiene la conciencia de que todos roban, pero como también hacen cosas positivas… Hay un pequeño movimiento consciente del problema, sobre todo en internet, pero no es suficientemente fuerte. ¿Salieron indignados a la calle en España cuando las cosas iban bien y crecía la economía?

¿La violencia continúa siendo uno de los principales problemas del país?

Sí, y es fuertísima. El que provoca la violencia aquí es el tráfico de drogas y armas. En este problema están involucradas parte de la clase política, jueces y policía.¿ Quien reforma la política y la violencia si son los narcos quienes sustentan las campañas de los partidos o sobornan a los jueces? Es un pez que se muerde la cola. Se tiene que acabar con el tráfico de drogas, que alimenta a gran parte de los partidos políticos.

¿Se han hecho avances pacificando favelas en Rio de Janeiro o es un espejismo?

No es un espejismo, es una realidad. Pero una vez pacificadas, ¿dónde van los narcos? A otras favelas. El tráfico de drogas no ha acabado. La diferencia es que ahora no hay disparos entre bandas dentro de las favelas pacificadas, pero la clase media sigue yendo a la favela a comprar droga. Otra consecuencia es que la violencia ha bajado a la ciudad, a los barrios de Rio. La policía está completamente corrompida, y el ejército les vende las mejores armas a los narcos. No se ha hecho una reforma en profundidad de la policía, no hay voluntad política.

¿Acabar con este problema está en la agenda política de la presidenta o los gobernadores estatales?

Teóricamente, sí.

¿Y qué más se espera de Dilma?

Se espera una mayor eficiencia de lo que falta en Brasil: infraestructuras, educación y un mínimo de limpieza de la máquina política corrupta. Además, lo que está haciendo es promocionar mujeres en cargos de responsabilidad, ya que están infrarrepresentadas en las esferas institucionales.

Hace años en España se oía hablar del Movimiento Sin Tierra (MST). ¿En qué se ha quedado?

Ahora es un movimiento sin fuerza ninguna. El problema es que están desfasados. Proponen una reforma agraria impensable en el siglo XXI. No puedes darle un trocito de tierra a una familia; la industria hoy es en grandes extensiones y de producción intensiva.

Hablemos del papel que juega Brasil en la región…

No juega un papel hegemónico, pero América Latina acepta cada vez más la fuerza de Brasil, y saben que tienen que contar con él. Y Brasil ahora se involucra más con sus vecinos, un cambio de actitud positiva impulsada por Lula. En la práctica, hoy Brasil es fundamental en América Latina. Si bien en las escuelas brasileñas se enseña por ley español, en breve tendrán que ser los países hispanohablantes los que empiecen a enseñar portugués. América Latina va a contar mucho más en el futuro en el panorama internacional, sobre todo por sus reservas. Se calcula que en 2030 el 40% de los alimentos que se consuman en todo el planeta provendrán de la región, y una tercera parte del agua potable del mundo está en América Latina, así como el 50% de los bosques.

Parece pues que América Latina es el mejor sitio del mundo donde invertir en estos momentos…

Sin duda alguna. Esto es la meca de los empresarios españoles, por ejemplo. Hasta Venezuela, con sus riesgos y problemas, es un gran lugar donde invertir. En Brasil empresas como Telefónica o Santander son hegemónicas. Hasta los chinos vienen ahora a fabricar aquí.

Usted estuvo trabajando 40 años en Roma como corresponsal primero del diario El Pueblo, luego trabajando para la RAI, y finalmente como corresponsal para El País. ¿Qué es lo que echa de menos de esa época?

La sensibilidad ante el arte y cultura y el carácter italiano. El arte está en los cromosomas de los italianos. Curiosamente, he encontrado aquí en Brasil muchos aspectos parecidos, como ese gusto por vivir o el amor por la estética

¿Con qué ha disfrutado más, cubriendo el Concilio Vaticano II o el Carnaval de Rio?

A nivel profesional con el Concilio, sin duda alguna.

Arias se conecta a diario a internet para actualizar su blog y charlar con internautas

Desde un país emergente como Brasil, ¿cómo se ve la crisis por la que pasa Europa?

Me da mucha pena, pero estoy seguro que el sólido tejido europeo aguantará, no se perderán conquistas democráticas. Los valores clásicos de Europa se habían perdido, eclipsados por una tendencia consumista. En parte, esta crisis será positiva porque redimensionará los problemas y podremos recuperar los valores europeos. Los valores consumistas no estaban haciendo más felices a los españoles ni  a los europeos; cuanto más ricos más insatisfechos.

¿Disfruta haciendo periodismo en Brasil?

Sí, porque es infinito. En realidad son veinte brasiles, es como ser corresponsal para toda Europa. Paradójicamente, aunque es un país muy variado existe una gran unión.

¿Qué lectura nos recomienda para entender este país?

Pues al antropólogo Roberto DaMata, que es quien mejor ha analizado Brasil, y también a João Ubaldo, gran novelista. También es fundamental seguir a articulistas como Merval Pereira, de política, o Miriam Leitão, de economía, ambos pertenecientes al periódico O Globo, y cualquier articulista que escriba en el diario La folha de São Paulo.

A Juan Arias se le puede seguir en:

El País

Anuncios

3 comentarios »

  1. Hola Dani!

    He leído primero la entrevista con Francho Barón y resulta curioso comparar los puntos de vista. Hay palabras clave que se repiten, como “violencia, corrupción, autoestima, potencia”, pero no necesariamente coinciden en la forma de abordar los temas. Quedo a la espera de más entrevistas!

    Abrazos,
    Pruden

    Comentario por Los apuntes del viajero — 17 noviembre, 2011 @ 13:00 | Responder

  2. El pseudo periodista (no ha estudiado periodismo), que no pone ningún reparo en tildar de corrupta a la clase política brasileña, apuntándola como mayor problema del país sudamericano, ya ha afirmado, cuando de las protestas de los “indignados” en España, que los brasileños deberían seguirles el ejemplo y manifestarse contra la corrupción en Brasil. Se dedica a diseminar a sus lectores españoles su parcial visión acerca de eventos y personajes políticos brasileños.

    De momento, sin embargo, no se le ha oído pronunciarse, ni en medios brasileños (hasta dónde sé no ha logrado convencer a ninguno para que le permita escribir en sus páginas) ni en españoles, acerca de nombre com Bárcenas, Camps, Barberá, Mattas, Urdangarín, Gurtel, Noos… Resulta, cuanto menos curioso, que tanto le importe la corrupción en Brasil y tan poco la que pulula en España…

    Comentario por Marcelo Góes — 21 febrero, 2013 @ 20:58 | Responder

  3. […] sorprendió cómo me recibió el veterano periodista de El País Juan Arias. Me invitó a ir a su preciosa casa, situada delante del mar y a una hora en bus de Río de […]

    Pingback por Daniel Gutierrez Abella, billete abierto en Sudamérica » — 27 enero, 2014 @ 10:01 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: